LOS SERVICIOS PRIVADOS
SON MEJORES QUE LOS PRUBLICOS.
Sospechosamente se ha hecho viral esta afirmación que ha
calado como dogma en la sociedad. La actividad pública es sinónimo de ineficacia,
cara, de baja calidad y lenta. Frente a la iniciativa privada, que es eficaz,
inmediata y de calidad. Son tópicos que se han divulgaron desde los colegios
privados para desacreditar la enseñanza en la escuela pública. La sanidad es otra área
en la nadie pone en duda que la privada es
superior a a la pública.. Existen otros muchos campos en los que es reconocido
que la iniciativa privada es superior a la pública en cuanto a eficacia
y calidad. Curiosamente la polémica es alimentada desde los colegios religiosos
y grupos privados que apoyan la privatización
de la sanidad. Estos lobbies se sirven de medias verdades para argumentar sus
afirmaciones sesgadas. Respecto a la enseñanza, los centros privados, que son de financiación pública, seleccionan a su alumnado entre los
grupos burgueses y limitan el acceso de alumnado de entornos humildes o becados,
salvo que sean superdotados, pues en ese caso es un valor que les aporta cachet. Sin embargo, la pública está obligada a acoger en sus aulas a todo el que lo solicite, lo
cual significa que habrá algunos problemáticos
a los que debe admitirse. En las tentativas de privatización
de la medicina la estrategia es sibilina, pues a sus selectos centros acuden pacientes con alta capacidad económica, pero en los casos graves que requieren equipos humanos de
prestigio reconocido y tecnológicos costosos y de última generación, acuden a la pública porque es gratuita y reconocido
que el trato humano es exquisito. Sólo
que como la clase alta rechaza mezclarse con la plebe, pero si se trata de una enfermedad grave, entonces
llaman al pariente médico para que le cuele en la lista de
espera. Pero a pesar de todo prefieren
los servicios privados a los públicos.