TODAVÍA HAY MOTIVOS PARA LA ESPERANZA.
Los motivos del desánimo son muchos, aunque el principal es el afán de protagonismo de los dirigentes de la izquierda, aunque el comportamiento de la ciudadanía en estos momentos es ejemplar, incluso capaz de ganar el 29 N. A pesar del espectáculo del gobierno bipartito enfrentados entre si. Pero el cúmulo de acontecimientos que se están produciendo son de tal magnitud y esperanzadores, que sólo falta despertar los líderes y se pongan al frente del pueblo que lo demanda. La esperanza surgió por el desahucio de Maricarmen, en principio, uno más de los miles que se producen en el estado. Pero ese hecho despertó las conciencias populares y en protesta acamparon en la Puerta del Sol, frente al despacho de Ayuso que pensaba que a pesar de sus devaneos amorosos, su pasión por los áticos y el apoyo manifiesto de las instituciones está siendo la protagonista motivadora de la acampada en Madrid que ha calado en el resto del estado, provocando una ola de solidaridad entre la ciudadanía con conciencia que había perdido toda esperanza. El pueblo unido cuando se pone en movimiento es imparable. Mientras, se han producido acontecimientos inesperados, como la triste noticia del fallecimiento de Maricarmen sin poder volver a disfrutar de su vivienda recuperada gracias a la presión de las masas que han hecho despertar al gobierno, aunque sin éxito porque se había limitado a esperar el milagro, pero Sanchez recuperó su vigor y en una jugada maquiavélica reaccionó ante la traición de Junts, que por cierto se beneficia de la amnistía para que Puigdemont pueda volver a Catalunya a pesar de la saña de Llarena. Sigue el peligro, pero la derecha ha perdido en la Diputación Permanente del Congreso, pues parte de los decretos rechazados por las Cortes vuelven a estar vigentes. El triste fallecimiento de Maricarmen está teniendo un potente efecto dinamizador en la izquierda que puede invertir las expectativas favorables a PP-VOX que ya proclama por anticipado su accedo a la Moncloa. Maricarmen; ¡ Goian bego!