CENAS SOLIDARIAS EN LA CALLE EN DONOSTIA.
Una vez más el pueblo vasco demuestra que es solidario y recibe con satisfacción a emigrantes, eskaleak y a quienes no pueden valerse por sus propios medios y necesita apoyo. Es un honor la aparición en los medios internacionales de la controversia que en Donostia se ha provocado entre su ayuntamiento y Kaleko Afari Solidarioak (KAS), la asociación que organiza todas las noches la cena en la calle a 300 ciudadanos que carecen de medios de subsistencia. Pero el alcalde ha prohibido esa expresión de solidaridad argumentando que existe riesgo sanitario y de orden público, pues de hecho ya se han provocado problemas. El grupo solidario se ha manifestado ante el ayuntamiento, pero la prohibición ya es efectiva y ha dejado sin cenar a 300 personas desde ya. Ello ha incendiado el ánimo de los solidarios de KAS. El alcalde ha garantizado que la iniciativa será continuada por el ayuntamiento, en locales municipales y ejecutada por trabajadores especializados con fondos públicos, pero exige el cese inmediato. Al margen de la credibilidad de las promesas del ayuntamiento, es evidente que un principio decisivo a la hora de atender a los colectivos sin recursos se ha fundado tradicionalmente en la caridad y ejecutado por entidades religiosas con limosnas que no solucionan los problemas, sino que los cronifican, por tanto la actitud del ayuntamiento al asumir la totalidad del proyecto con criterios de justicia y con cargo a fondos públicos es positiva y su financiación vía impuestos debería ser el inicio de un nuevo proyecto de vida fruto del esfuerzo del interesado junto a la colectividad y no de la limosna humillante siempre sujeto al estado de ánimo del donante. Por eso hay que felicitar al ayuntamiento que da un paso decisivo aplicando fondos públicos en favor de quienes tienen derecho a ello. Ese es el objetivo de los impuestos a cargo de la colectividad , por tanto, lejos de la demagogia de beneficiar a sus intereses políticos. KAS es testimonio de quienes se preocupan de que los problemas humanos se resuelvan dialogando y no imponiendo. ¡Eutsi goiari! KAS
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