PARA SOLUCIONAR CONFLICTOS: PEDIR DISCULPAS.
Hasta ahora, solucionar conflictos requería plantearlo y negociar la solución y voluntad para ceder lo necesario. Ahora los políticos han descubierto el Bálsamo de Fierabrás, método infalible y sin coste personal: el provocador del conflicto tiene que tener cinismo para pedir perdón a la parte ofendida y finalizar publicando la noticia. El Lehendakari Pradales pide perdón en ETB porque en Osakidtza han vacunado dosis caducadas a miles de niños. En los exámenes para Ertzaintza no se previó espacio para todos los inscritos, el director de Arkauti ha aparecido en público pidiendo perdón por la imagen de descontrol que ello supone. Todo solucionado. El Primer Ministro ingles, Keir Starmer, ha destituido a su embajador en EEUU, Peter Mandelson, por sus vínculos con el pederasta Epstein, amigo de Trump. Ha aparecido en la BBC al borde de las lágrimas pidiendo perdón. Juan Carlos I en la TVE compungido se disculpa , prometiendo que no volverá a repetir sus aventuras cinegéticas en Botsuana. El único que no ha pedido perdón a pesar de reconocer su equivocación es Trump, mostrando en público en un folleto de propaganda electoral al matrimonio Obama con cuerpos de mono. Argumentó que no había tenido tiempo de revisar todas las pruebas. Hay que reconocer que este procedimiento simplifica la gestión política y diplomática moderna y así nos va.