EL TRIUNFO DE LA IMBECILIDAD DE LA GUERRA.
Parecía que a trompicones la humanidad iba progresando a pesar de que los lentos avances quedaban destruidos en poco tiempo por el furor de las guerras entre los pueblos. Antaño, después de retrocesos en las relaciones se conseguía con paciencia y dolor, que se reiniciaran las relaciones entre los pueblos y renacía una fase de paz y prosperidad. Pero finalizaban súbitamente provocándose más destrucción. Así se volvía a la fase de inicio de negociación y paz. Era extraño que no se dieran cuenta de que la fase de diálogo , que tanto costaba, merecía la pena reiniciarla por los beneficios que producía a toda la ciudadanía. A toda? Y esos que preparan las guerras en tiempos de paz, no están satisfechos? No son felices cuando la gente se mata, pero estudian cómo matarse con más eficacia entre ellos. Mejor dicho, cuando se envía al frente a la plebe abandonando familia y los recursos producidos trabajando durante la paz. Eso no lo entiende bien el pueblo .La gente de la guerra hace planes de lucha para que su tropa destruya las armas y mate al enemigo, aunque realmente ignoran quiénes son y por qué hay que matarles, pues ni los conocen. Aunque para la gente que vive de la guerra son asuntos que la plebe no entiende ni se le puede explicar. Los que mueren son héroes para los guerreros, pero sus familias y amigos les lloran y maldicen a los que mandan. Los hombres de la guerras son gente con sentimientos muy elementales, pues se basan en la fuerza bruta y aunque no van al frente; realmente se pasan el tiempo en campaña organizando la estrategia, desfilando y preparándose para la guerra,, dilapidando fondos públicos que restan de otros destinos, como la educación, la salud o las pensiones, pero esos reflexiones las ignoran, pues son complejas en las guerras. Piensan poco, pues lo que les gusta es el ejercicio físico que aumenta la capacidad destructiva de la tropa.. Los superiores de estos valientes son los poderosos que declaran las guerras y las paces en función de los intereses políticos supremos que son opuestos a los de las masas y acumulan mayores beneficios cuanto más cruel es la guerra y muere más población civil.. Los poderosos son los que promueven la imbecilidad y fomentan la incultura Sus iconos actuales son Trump, Netanyahu, Putin entre otros. La institución destructiva más notoria es la OTAN. Todo ello bajo la protección de la UE, el BCE, el FMI, la OCDE entre otras...
Javier Orcajada del Castillo. DNI 14476579b. Tno. 681680438
Alcalde Felipe Uhagon, 2.- 48010 BILBAO