LEGALIZACION DE MEDIO MILLON DE EMIGRANTES
Nuestra bienvenida a los hermanos y hermanas emigrantes que han supervivido en la clandestinidad, sin derechos, humillados por los racistas. También a quienes colaboran para regularizar su situación de ilegalidad tramitando sus papeles y tener un trabajo legal, alquilar una vivienda, una cuenta corriente y todo para conformar un proyecto de vida digna. Estas hermanas emigrantes están colaborando para que el estado español ocupe un lugar privilegiado entre las economías mundiales elevando nuestro nivel de vida. Van a poder homologar sus títulos profesionales obtenidos en sus países de origen, abandonar trabajos humillantes y no ser tratados como delincuentes por estar fuera de la legalidad. Son trabajos marginales que rechazan los nacionales de esta sociedad ortodoxa y radicalmente racista. A partir de su legalización van pagar sus impuestos y como son mayoritariamente jóvenes, hacen escaso uso de los servicios sociales y sanitarios convirtiéndose en contribuyentes netos. Además, rejuvenecen la población. Sólo los necios rechazan esta justa medida del gobierno porque dicen que perdemos nuestra identidad , sin entender que todos los países son el resultado de mil leches externas que han sido el motor del progreso de la humanidad. Los vascos somos un pueblo emigrante, pues hemos tenido que marchar a América dada la pobreza de nuestros baserritarras o por motivos políticos en las guerras carlistas. En 1936 recibimos a ciudadanos procedentes de otros orígenes que se han integrado en la sociedad vasca con todos los derechos contribuyendo a potenciar nuestra nación progresista, civilizada y respetada por sus virtudes en el mundo entero. Beraz, ongi etorri anai-arreba emigratzaileak.