viernes, 3 de julio de 2026

LA VIVIENDA UN DERECHO SUBJETIVO

 

  LA VIVIENDA:  UN  DERECHO SUBJETIVO.

Según la RAE “ Un derecho subjetivo es  la facultad que el ordenamiento legal reconoce a una persona para…., exigir algo de los demás  o  proteger sus propios intereses…”. La Constitución española en sus Articulos 71 y 72 establece  el derecho a la  vivienda digna de todos los españoles.” En roman paladino: todos los/as españoles/as tienen el derecho a disponer de una vivienda digna. Ese derecho está vigente desde la proclamación de la Constitución en 1978, aunque parece que el furor especulativo  es  reciente, pues las encuestas señalan que actualmente la  priincipal   preocupación de la ciudadanía  es la vivienda que  se ha convertido en objetivo de especuladores y  fondos buitre que están  imponiendo  la compra  masiva de   viviendas originariamente   pública adquiridas con esfuerzo por sus  compradores, pero   a precios de saldo  en zonas populares para realquilársela al anterior propietario , pero a precios abusivos  o son   desahuciados   judicialmente con la colaboración de la fuerza pública  con su  eficacia habitual. El mercado está convulsionado por la entrada en activo  de promoción de viviendas turísticas   favorecida por los fondos de inverión, provocando tragedias sociales   sin que las autoridades pasen de  la retórica  ignorando todos  los derechos subjetivos que ampara la Constitución. Como es lógico, ante la pasividad de los organismos oficiales  los alquileres crecen exponencialmente beneficiando a  inversores  gracias a la   tolerancia  de   los gobernantes que se limitan a subvencionar fiscalmente a  inquilinos y a  propietarios  rentistas , pero a costa de los fondos públicos sin atreverse a implantar la normativa de control de precios   ya aprobada  en  las  zonas tensionadas.  Y los políticos  proclaman con cinismo que “el derecho constitucional a una vivienda digna  es incompatible con la consideración  de   medio   de vida  para rentistas”.


EL EUSKARA Y EUSKAL ABERRIA

 

 

EL EUSKARA Y EUSKAL ABERRIA

El euskara es la esencia del pueblo vasco, pues ya en el siglo XVI autores clásicos como el alavés Perez de Lezarraga o   el navarro Joanes Leizarraga  utilizaban  esta expresión “para  designar el territorio donde se habla el euskara”. Un idioma de origen desconocido y de raíz no parecida a los que le rodean y  que siempre fueron hostiles,   sólo porque sus propios habitantes  amaban su lengua. Ahora los invasores   quieren conservarlo como una reliquia, pero los vascos lo quieren vivo  para comunicarse, no para tenerlo  en una urna  y muera por consunción. La rudeza  militar de Franco sabía que había que yugular ese  idioma, el origen  del pueblo vasco si quería dominarlo. Se puso a ello. La historia ha sido y es tenebrosa y explica los sacrificios anónimos  del pueblo  para conservarlo como el  tesoro que es. El Caudillo no   pudo, pero los de  la Transición han sido más perspicaces aplicando   los medios legales y represivos  para  convertirlo en  jerga para  la plebe inculta. Miguel Unamuno,  competidor  fracasado  de  Resurrección Mª de  Azkue en la cátedra de euskera de la Diputación de Vizcaya  vaticinó  que  el euskera se muere y se debe morir, pues sólo sirve para hablar de vacas….” Qué mal consejera  es la venganza…” Pero el pueblo vasco  ha hecho  que hablar  “ese idioma para las vacas” es  un honor  y signo de distinción. Su amor por el idioma ha provocado en la ciudadanía sentimientos de  solidaridad en favor de los emigrantes que son recibidos  con afecto porque el pueblo vasco  fue emigrante  y ha  convertido al euskara en el medio de unificación más eficaz para superar  tensiones entres nativos y emigrantes, pues el sistema de enseñanza del euskara reúne gente muy diversa, jóvenes con mayores en   berbalagunak ,  Mendimartxa, Korrika, Ibilaldia, Herri Urrats entre otras manifestaciones para recaudar fondos y  apoyar  las ikastolak. Todo ello en  defensa  contra de la difusión del euskara  que  proviene de una legislación estatal para  dificultar  la fuerza popular que se tiene que someter a todas las trabas imaginables. Pero, como decía Teleforo Monzon: “No existe fuerza capaz de dominar la voluntad de un pueblo que tiene conciencia de su identidad”