EL MINISTRO DEL
INTERIOR NINGUNEA EL TRABAJO DE UNA ONG.
El Ministro del Interior, fiel a su costumbre de meter la
pata y ocultar los “marrones” en su propio corral, se ha tomado la licencia de llamar
la atención a una ONG, cuya misión es
salvar vidas de emigrantes que naufragan en el Mar Mediterráneo Le acusa de alentar a
los náufragos a que se embarquen en pateras para arribar a Europa. Este insensible se toma la libertad de publicar
unas declaraciones pintorescas que
harían gracia por lo estrambóticas, si no fuera porque afectan a seres humanos
cuyas vidas están en juego. Ante tal injusta acusación, Zoilo ha tenido que rectificar públicamente, argumentando con la
siempre original disculpa de “sacar la frase del contexto”. La
protesta de estos heroicos y anónimos miembros de esa organización humanitaria
fue inmediata y plena de sentido común, aunque
algunos echaran de menos que los
dirigentes de la ONG ofendida no lo hicieran con mayor contundencia y sirviera para
poner en su sitio al ministro “metepatas”.
Aunque es preferible dejar como están
las cosas, pues las imágenes cotidianas y patéticas de débiles balsas atestadas de gente, especialmente
mujeres eembarazadas, ancianos, y en varios
casos de niños ahogados en las arenas de
las playas, son suficientemente elocuentes como para evidenciar la calaña del
Ministro. Sin embargo, las crueles imágenes que publican los medios de difusión provocan
en las conciencias de la población la indiferencia general. Sólo es un
espectáculo macabro para algunos concienciados a los que les produce lástima y
mala conciencia. Se sorprenden de que no se le exijan responsabilidades por esas “ingeniosas
declaraciones” del Ministro que hacen
que esas tragedias humanitarias sean consideradas
como frivolidades a falta de noticias más
interesantes, como fichajes de deportistas de élite, la boda o el embarazo de la prestigiosa “artista” de
“El tomate” que se populariza enseñando sus ubres. Mientras, los insensibles
tecnócratas de Bruselas miran para otro
lado cuando se publica la cotidiana noticia de la barcaza que naufraga y los
miembros de las ONGs que se ocupan de su
milagrosa y desesperada tarea. Esos
altos y fríos ejecutivos de la UE quizá
estén disfrutando lujosas vacaciones en alguna costa del mar Mediterráneo,
no lejos de la zona en la que las ONGs van recogiendo cadáveres de seres
humanos ahogados o a supervivientes en estado crítico que se salvarán gracias a
la anónima colaboración de esos ejemplares voluntarios vituperados por nuestro falto de humanidad Ministro del
Interior. Aceptará Zoilo la invitación
de los miembros de la ONG a la que él acusada
para que se embarque en una de
sus lanchas de rescate para que compruebe en vivo y en directo cómo asumen
riesgos para realizar sus arriesgadas operaciones de salvamento? Seguramente que no, pues tiene que preparar la
compleja estrategia del desembarco de la guardia civil para detener a todos los
separatistas catalanes.