viernes, 31 de mayo de 2013

SAN MAMES SE CIERRA... POR QUÉ?



SAN MAMES SE CIERRRA….,POR QUÉ?’

El campo de San Mamés desaparece…un monumento de más de cien años, que ha proyectado  el símbolo más expresivo de Bilbao y de Euskal Herria, porque en él ha jugado hasta ahora el glorioso Athletic que tanto ha contribuido al prestigio de Bilbao. Se va a destruir impunemente un monumento  con un estilo de indudable influencia inglesa de la que todos/as los bilbainos/as siempre  hemos hecho gala.  Con el arco soberbio de la tribuna visible desde toda la ciudad como un faro. Desaparece sin pena ni gloria y plantan otro con un diseño impersonal y standard,  a escasos metros de distancia, modificándose totalmente el entorno con las imaginables operaciones especulativas que van a generar.. A la crítica a ese engendro urbanístico decidido en conjunto por la DFB, Gobierno Vasco, BBK y Ayuntamiento hay que resaltar el despilfarro que supone gastar más de 160 millones de € en un proyecto puramente ornamental, además en  época de crisis, lo que supone un desprecio y falta de sensibilidad hacia otros colectivos vulnerables a cuyas necesidades se podría haber destinado ese dineral. Claro que como se trata de dinero público y es de todos, los políticos interpretan que no es de nadie y por eso lo dedican a  obras faraónicas sin utilidad social y sí con la intención de crear sensación y provocar la competencia con otras poblaciones. No pueden argumentar los políticos que se decidió esta operación de destruir este monumento emblemático y realizar tal operación especulativa cuando aun no  había  crisis. Con ese grupo de brillantes think tank que asesora a nuestros políticos  es extraño que no intuyeran que la burbuja estaba para explotar de un momento a otro. En realidad deberían haber avisado a los políticos que desde el año 2002 el riesgo de explosión era inminente. Lo sabían, pero se preguntaban a ver quién se atrevía a cerrar el grifo del Cuerno de la Abundancia.   No se trata sólo de esta errónea decisión puntual de derribo del patrimonio de los bilbaínos y sustituirlo por un estadio anodino. Los mil millones de € enterrados en la Supersur sin que los ingresos de explotación   cubran siquiera los gastos directos. La construcción del BEC que se ha convertido en un monumento  al despilfarro. Los túneles de Artxanda .La fábrica de coches proyectada en Boroa producto de una mente calenturienta como la de Superlopez o la fantasía de construir  cantidad de viviendas prefabricadas en Alonstegi creando miles de puestos de trabajo.  Todos estas fantasías han calado en los políticos que deciden y se producen estos resultados. O la pasión compulsiva del Ayuntamiento de Bilbao por construir edificios municipales para descentralizar sus servicios. Habría que sugerir a nuestros políticos que analicen lo que dice Terry Pratchett. “Soy buen adivino de lo sucedido, pero pésimo para el futuro”

jueves, 30 de mayo de 2013

SOLUCIONES URGENTES PARA LA CRISIS



Soluciones urgentes para la crisis.

 No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia” Montesquieu

Para solucionar la crisis lo  urgente es ser conscientes  y actuar en consecuencia. Que la ciudadanía sepa que la crisis es general y afecta a todos. Señalan los expertos que la crisis ha  disminuido un promedio del 25% la riqueza  de los ciudadanos. Promedio, es evidente, significa que a algunos esa disminución  sea del 100% y para otros  un incremento en su riqueza. Primera premisa ineludible. Segunda: No promulgarse nueva legislación, es suficiente la que está en vigor. Simplemente tiene que hacerse cumplir porque para eso se legisla, si no, deberán derogarse.. Potenciar la demanda interior a base de elevar  sueldos y salarios,  reducir los impuestos indirectos sobre la generalidad de los productos, pero elevando los que gravan los de lujo. Se deberán subir los tramos altos de los directos y reducir los inferiores e intermedios. El impuesto de sociedades no deberá   tener objetivos recaudatorios, pues dificulta la competitividad  de las empresas que son las que crean empleo. Los beneficios que obtengan mientras dure la crisis estarán no exentos de tributar por sociedades, pero la cuota resultante no se ingresará sino que será  reinvertida  en su totalidad en nuevos equipos y para contratar personal. Por tanto, no se permitirá reparto alguno de dividendos durante el tiempo de vigencia de esas medidas excepcionales. Los sueldos altos deberán reducirse temporalmente en un 25% de promedio. Si falta liquidez o las condiciones de los mercados son excesivas, habrá que darle a la maquinilla, pues la inflación está controlada, dado que las empresas desaparecen por falta de crédito. A los funcionarios exigirles mayor eficacia, reducirles los sueldos y eliminar los privilegios de estabilidad en el empleo, como sucede a los trabajadores restantes. Y, puesto que ellos se consideran servidores públicos, que lo demuestren anteponiendo el bien común al de cada uno individualmente. Hay que asumir que la calidad de la enseñanza y la de la sanidad se deteriorán. Es una consecuencia lógica derivada de la crisis cuyos efectos deberán ser repartidos equitativamente, lo que no significa que no deba tenerse en cuenta el principio económico-social de igualdad diferencial.. Habría que quitar la careta a colectivos que se consideran a sí mismos selectos, que al ver acosados sus privilegios se defienden apelando al bien común, cuando ellos han guardado silencio absoluto si  no les afectaban argumentando  sus derechos  inalienables al haber obtenido sus puestos en duras oposiciones. Para duras, las condiciones laborales generales que  soportan los más de seis millones de parados y los casi veinte millones de ciudadanos que se encuentran inmersos en la pobreza. Hay que implantar una tasa a toda transacción financiera que no suponga  creación de riqueza para la colectividad. Para ello se implantaría una guía que muestre  el origen de toda transacción, tanto nacional como planetaria, de forma que la falta de tal exigencia impedirá formalizar la transacción y la consecuente actuación de oficio de la inspección del organismo oficial de control. Se reduciría al 50% el número de policías, ertzaintza y demás cuerpos armados. Se sustituirían por un único cuerpo civil, cuyos miembros actuarían sin armamento, que deberán ser polivalente en todas la áreas, de manera que actuarían en caso de incendios, con eficacia y capacidad de diálogo y convicción a la hora de controlar aglomeraciones,  actuando con psicología puesto que deberá ser esa su más eficaz arma.  Deberán poseer amplios conocimientos de medicina como para poder solucionar problemas de salud que se presenten súbitamente. Se trataría de un cuerpo con una alta formación intelectual y moral, cuyos miembros estuvieran acreditados ante la comunidad por los frutos de sus actuaciones..
El número de jueces se deberá reducir paulatinamente hasta el 50%  y ser sustituidos por jurados de ciudadanos que humanicen la justicia, Dichos jurados serán auxiliados por jueces para su asesoramiento.. La corrupción deberá corregirse con la sola aplicación de la legislación vigente y deberán tener sentencia en el plazo máximo de seis meses, aunque adolezcan de no ser tan garantistas como se presume hasta ahora, pues así se eliminarían las astucias procesales que permiten eternizar las sentencias con la connivencia de los jueces. El objetivo sería invertir la composición de la población reclusa en el sentido de que la proporción de los corruptos y defraudadores llegara a ser la de los culpables de delitos comunes en la actualidad. Por otra parte .los condenados por corrupción o por delito fiscal, una vez cumplidas las sentencias  permanecerán encarcelados hasta que hayan reintegrado las cantidades sustraídas o defraudadas. Otras medidas se deberían implantar relacionadas con las estructuras y con organismos innecesarios o duplicados, pero no tendrían el carácter  de emergencia para emprenderse en esta fase.

miércoles, 29 de mayo de 2013

ALEGIAZKO AMETSA



                                                           
                                                          




ALEGIAZKO AMETSA
















                                                                                           







                                                                                          Javier Orcajada del Castillo


                                               




                                              ALEGIAZKO    AMETSA







Acababa de cenar en el refugio después de hacer cumbre en aquel mítico monte que varias veces se le había resistido. Eran más de las diez de la noche y la oscuridad se cernía sobre el espacio próximo, aunque aun con luz y  matices.  Estaba radiante de felicidad y al mismo tiempo la nostalgia le invadió al tumbarse en la hierba junto a un nevero, desde donde veía la cumbre luminosa y nevada del Aneto al que los últimos rayos del sol de la tarde le daban un aspecto de fantasía, luminosidad y colorido.
Se sintió tan feliz  en medio de una sensación amable y cálida, que le entró un sopor que le impedía saber si aquella situación era real o un sueño.
Se encontró delante del espejo vistiéndose pausadamente el chaqué que tenía que llevar obligatoriamente para la ceremonia  de presentación para ser aceptado como miembro correspondiente de Euskaltzaindia. Repetía una y mil veces el discurso que había redactado con todo esmero y comprobó que le fluía con facilidad. En todo caso se había preocupado que fuera leído y revisado por sus buenos compañeros que le habían presentado como candidato al sillón H, vacío desde el fallecimiento de una célebre lingüista de Iparralde a la que no conocía.
Ciertamente, su euskara era elegante, rico y por ello se sintió orgulloso. Sobre todo a la vista del esfuerzo que le costó aprenderlo y las múltiples ocasiones que tuvo que recuperar la moral y decidirse a continuar aprendiéndolo y no abandonar. Pero le mereció la pena pues estaba considerado como uno de los lingüistas del euskara con mayor proyección.
Al entrar en el salón de actos del teatro donde se celebraba el acontecimiento vio entre el numeroso público a gran parte de los/as irakasle del euskaltegi de Zeanuri, donde había estudiado varios cursos. También le satisfizo encontrarse con las miradas de compañeros y compañeras de su época de ikasle. Toda la tranquilidad y seguridad que  había  logrado a base de sugestión y de imaginarse la escena, se le vino abajo, pues se puso nervioso y comprobó con espanto que no recordaba nada en absoluto de su bien aprendido discurso. Creyó que iba a derrumbarse.
Pero le tranquilizó Ikerne: una niña de unos doce  años, hija de unos buenos amigos que estaban también en el salón, los cuales no sabían euskara. Ikerne le cogió la mano, se la besó con sencillez y le dijo
··lasai, osabi, lasai,. Que lo vas a hacer bien; que yo te voy a estar mirando y que cuando se te trabe alguna palabra, begira hacia mí y hallarás la solución”.
Así fue. El discurso lo expuso correctamente, no hubo ningún percance que reseñar, incluso en su riqueza imaginativa, se salió del guión e improvisó dándole algún tono jocoso que despertó alguna sonrisa cómplice del público.
El discurso de respuesta se lo hizo otra académica cuyo nombre desconocía, sólo percibió que tenía los ojos verdes, sonría continuamente y que actuaba con absoluta naturalidad. Tenía un aire a su irakasle última, pero no estaba seguro. Todo ello emocionó al aspirante a académico. No tanto por los elogios que de él hacía, sino por la frescura y sonoridad de su voz y por la calidad y actualidad de su euskara.
El frío le despertó, miró el reloj: eran más de las doce de la noche. Se habían disipado los rayos del sol que iluminaban la cumbre del monte que se le resistió tanto tiempo atrás y decidió entrar al refugio. Se metió en el saco y trató de conciliar el sueño, pero estaba desvelado y tenía la mente con una claridad sorprendente.
Recordó el sueño que había tenido en el exterior y se sintió triste porque la carroza se le había transformado en calabaza y comprobó que después de más de cinco años su euskara era tan elemental, que no se podía servir de él ni siquiera para menesteres de pura supervivencia. Pero a lo largo de su desvelada noche fue descubriendo que aquel sueño era algo más que una historia sin mensaje. Que la académica que le recibía como aspirante era su profesora del recientemente finalizado curso en el Euskaltegi y que, paradójicamente  su propio discurso no lo recordaba, pero sí varios pasajes del de acogida  de aquella joven académica que le respondió para su ingreso en Euskaltzaindia.
No supo valorar la calidad y el contenido del mismo, pero sí creyó recordar con claridad que le animaba para que siguiera con el esfuerzo que hacía para aprender el euskara a su edad. También le hacía algunos reproches llenos de simpatía porque, a pesar de saber él tan poco euskara, se permitía discutirle algunas reglas gramaticales que, en su necedad, creía que tenía conocimientos para ello. Recordó igualmente con afecto la paciencia con que le enseñó a operar con el ordenador para poder entrar en la web del euskaltgi y que, una y otra vez tenía que volver a repetirle porque su impericia en informática era innegable. Cierto que la irakasle le expresaba con frecuencia su satisfacción al ver la dedicación e interés que ponía en aprender y eso le parecía a él suficiente para seguir. Aunque  siempre solía responder que de poco le valía, pues por más que estudiaba no progresaba, si bien en su intimidad se sentía orgulloso cuando lograba hacer algún ejercicio bien o simplemente la irakasle le elogiaba cualquier respuesta o ejercicio correcto.
Se acordó con cariño del grupo de compañeras que estaban con él en la clase: que eran mujeres jóvenes que vivían en un stress permanente porque querían compatibilizar sus tareas profesionales con la adecuada atención a sus hijos y por añadidura, a estudiar euskara. Realmente él las valoraba porque eran una especie de heroínas anónimas y porque le demostraban que  apreciaban y valoraban que alguien con tantos años tuviera la moral de ponerse a una tarea de tanta dificultad y tan poca utilidad. También él les apreciaba y les mostró su simpatía al terminar el curso, deseándoles que tuvieran éxito en los exámenes de euskara que estaban padeciendo.
Tenía muy claro que lo que deseaba era  aprender: que el solo intento ya constituye en sí un motivo de autosatisfacción y que su dedicación al euskara no podía estar a expensas de sus propios estados de ánimo, pues sabía bien que si fuera a condicionar su dedicación a  ello, no seguiría y lo habría abandonado hacía mucho tiempo.
Se levantó temprano y dio por terminada la excursión,  poniendo rumbo hacia el parking donde había dejado el coche en el camino hacia Benasque.
Durante el trayecto de bajada recibió un mensaje por el móvil de la irakasle del curso recientemente finalizado, en el que leyó:
 “La dirección  me encomienda que te comunique con la máxima delicadeza y sin que te cause traumas, que no te matricules  en el euskaltegi el curso próximo pues eres un caso perdido, sugiriéndote que te orientes en otra lengua más accesible”
Lo sintió y la noticia le quitó todo vestigio de alegría que tenía por el éxito de haber hecho cumbre y por el sueño fantástico que tuvo cuando le admitieron como miembro de Euskaltzaindia. Pero una vez digerida la noticia, no se amilanó: decidió buscar algún euskaltegi en el que  no le conocieran y matricularse en él aunque fuera con otro nombre inventado. Estaba decidido a aprender bien su lengua y se conjuró a  llegar de verdad a entrar a esa institución  académica que cuida, limpia y da esplendor al euskara en la que soñó.
Al llegar abajo vio que en el parabrisas de su coche tenía una nota escrita en euskara, no sabía quien se la había puesto, que le decía:

           .“eta hau hala ez bazan sar dadila kalabazan, eta irten dadila”.




                       BUKAERA

lunes, 27 de mayo de 2013

ENTREVISTA AL JUEZ JAVIER GOMEZ BERMUDEZ






Entrevista al juez Javier Gómez Bermúdez.
En  una entrevista  a este juez de la Audiencia Nacional uno se  queda sorprendido ante su personalidad tan extraña y atormentada. Se mostró desconfiado, con una mirada  inquisitiva, pretendiendo ser ingenioso en sus respuestas, muchas de ellas despectivas, dejándolas sin terminar con intención de provocar .sensación. Sus respuestas estaban expuestas con segundas intenciones afirmando que los jueces son también personas, por lo que también pueden equivocarse, pero al preguntarle el periodista que señalara algún caso, se escudó en que es juez las 24 horas del día, no como el periodista, que cuando no está en el periódico es un ciudadano corriente .Que quería preservar su imparcialidad, como tratando de colocarse sobre el cielo y la tierra. Realmente las imágenes y primeros planos que le  tomaron expresan la personalidad de un ser acomplejado, a la defensiva, que cree que los jueces son seres superiores que los ciudadanos deberían mostrarles pleitesía Respecto de la controversia sobre a quien le correspondía juzgar un caso de corrupción de gran impacto mediático que percibió  que  le fue arrebatado por otro juez, se defiende afirmando que el conflicto era un lance judicial normal y que al ser definitivamente asignado a otro juez, que era causa juzgada y nada más. Aunque posteriormente manifestó argumentos por los que cría que la causa le correspondía a él Se quería presentar como un ser sensible y cuidadoso con las formas en la celebración de sus vistas por humanidad y porque, según él, los que se juzgan tienen su corazón y es  suficientemente doloroso con   sufrir  la tensión del juicio y después con la sentencia. Pero el periodista le presenta las imágenes de una secuencia de un juicio que presidió contra un marroquí: debido a sus dificultades al expresarse en español dijo una frase con un tono marcadamente popular; entonces el juez con un tono crispado, de rigor extremo y sin  entender sus dificultades con el idioma, le dijo con desprecio que se guardara esas expresiones, que le próxima vez suspendía el juicio y le mandaba al calabozo. Así de humano y cuidadoso muestra su talante compasivo. Le preguntó el comentarista que,  como diseñador de la Doctrina Parot, si la consideraba aun ajustada a derecho, puesto que múltiples juristas  han declarado que se trata de una expresión del derecho del enemigo sin base jurídica alguna. Lo sorprendente fue su soberbia y su empeño en mantenella y no enmendalla su criterio al respecto, totalmente ajeno a los fundamentos del derecho. Además, parece ignorar que en el Tribunal de Estrasburgo han fallado recientemente en contra de la aplicación de dicha Doctrina Parot. que el Gobierno español ha presentado un recurso contra esa sentencia  que con toda probabilidad será declarada ilegal por dicho tribunal, lo que va a suponer el ridículo para  Gobierno y una grave  humillación al juez Gomez Bermúdez que ha creído que en los tribunales europeos los criterios políticos de los jueces españoles van a ser aceptados en Estrasburgo... Este juez contribuye con sus criterios y formas de expresarse a que la ciudadanía tenga de la judicatura una opinión como uno de los problemas principales que tiene España.

viernes, 24 de mayo de 2013

REFERENDUM SOBRE LAS CORRIDAS DE TOROS EN KARRANTZA



Referéndum sobre las corridas de toros en Karrantza.


En Karrantza la población ha decidido democráticamente seguir celebrando corridas de toros. Los votos favorables han superado por escaso margen a los que les parece que es crueldad con los animales. Merece la pena felicitar con calor a aquella ciudadanía  por haber decidido dirimir una controversia con la eficaz arma del voto. Sin embargo los ganadores con tan escasa mayoría deben administrar su triunfo con cautela, pues tienen enfrente a casi otros  tantos que les vigilan. Es el riesgo de la democracia expresada por medio del voto, por eso hasta ahora no nos la han permitido ejercer. Este referéndum autorizado por la superioridad se refiere a un hecho menor, aunque es un buen ejercicio para acostumbrarnos a no solucionar las discrepancias a estacazos, pues los políticos no nos lo permitían votar. Sería bueno ejercitarse para tomar las decisiones mediante el debate civilizado y corroborado después en las urnas. Así se ha hecho respecto al sistema de recogida de basuras en Legazpi o en otros pueblos de Gipuzkoa y está resultando que las cosas progresan, que los resultados de las votaciones son aceptadas por todos y no se crean  bandos enfrentados. Lástima que sean autorizados sólo ante decisiones sin importancia excesiva, pues habría que hacerlo en temas de mayor contenido. Por qué no en lo relativo a decidir sobre la localización de una industria que contamina? O por qué no consultar la construcción del TAV sólo porque lo impongan  unos políticos que siguen los intereses de las constructoras y no consideren los criterios de la mayoría de la población? Por qué los que nos mandan autorizan las consultas populares si se trata de cuestiones poco significativas, pero rechazan de plano que la población ejerza su derecho  como decidir sobre los presupuestos generales,  cambiar la legislación sobre las hipotecas, sobre el aborto o rechazar que el gobierno regale a la banca montañas de  dinero que no tiene y que para ello tiene que detraerlo de partidas como la enseñanza, la sanidad o servicios sociales? Por qué no se le permite ejercer el derecho a la autodeterminación? Es que los políticos no se fían del pueblo en decisiones capitales porque es necio y toma decisiones erróneas? Quien decide qué el lo bueno y qué lo malo? Como decía un filósofo: “El pueblo siempre está acertado, aunque se equivoque”  Por mucho que sepan los políticos sobre un tema, por qué no ponerlo a debate delante de la población y acepta democráticamente lo que manifieste el pueblo libremente? Seguramente será porque el político no confía en la inteligencia de sus electores, salvo cuando le  votan a él, entonces sí que aprecian sus valores.. Para los políticos la población es inteligente por haberles votado, pero  no les parecen serlo a la hora de decidir sobre los asuntos importantes porque  niegan que tengan capacidad y conocimientos. Un consejo a los políticos: no infravaloren a la población, que ya se van dando cuenta de que .sólo cuentan con ellos a la hora de meter la papeleta en la urna y puede que despierte..