CATALUNYA PUEDE ENGAÑAR A SANCHEZ
El Procés al independentismo aparenta que el conflicto catalán está controlado, pues las encuestas lo rebajan a cotas de Tarradellas. El centralismo hispano no debe olvidar que Catalunya exige la independencia que la metrópoli le niega desde 1714. Infravaloran a los catalanes cuando sueñan que les han “pacificado”, pues presumen de colocarles a Illa en la presidencia de la Generalitat y poseen mayoría en el Parlament. Con la guardia civil descontrolada, los “piolines” en estado de sitio, el 155 activado, la ayuda incondicional del PSOE y ha encarcelado a los líderes catalanes. Realmente el Referendum del 1 O fue un gol del nacionalismo catalán que estratégicamente suspendió su vigencia. Pero no se anuló, por tanto es un hecho constitucional vigente que el invasor en su soberbia desprecia. El denostado prófugo, Puigdemont, ha sido diputado del Parlamento Europeo dando testimonio en la UE y el mundo de la existencia de la nación catalana invadida por la tropa española. Felipe V de Borbon tras el Tratado de Utrech en 1714 dejó solos a los catalanes frente a la tropa española, nombró jueces cuyos sucesores han condenado en el Procés; un juicio político lleno de irregularidades, a los patrióticos líderes catalanes y que los tribunales de la UE europeos han revocado sus sentencias recurridas por Puigdemont. Junts ha impuesto a España ceder la gestión de los impuestos a la Generalitat. Ha arrancado la amnistía en favor de los condenados por delitos cometidos en el 1 O, y a la tropa porque se ensañó con los catalanes que cometieron el delito de votar. En realidad el independentismo catalán tiene en sus manos la continuidad de Sanchez en la Moncloa, por ello debería moderar su euforia infundada y respetar a Catalunya. Ahora el PSOE es el adalid del diálogo ante el centralismo hispano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario