CHINA: EL MÉTODO DE LA RANA HERVIDA
El Papa León XiV ha hecho público su deseo de que Rusia y Ukrania firmen la paz en la guerra que está causando tanto dolor. Después de su valerosa denuncia de la política de Trump y responder que no teme a sus amenazas, sorprende el silencio cómplice que la Iglesia está manteniendo ante el genocidio de Gaza, Cisjordania, Líbano e Irán y que la ciudadanía considera que es apoyar a la OTAN y a los que no han condenado el genocidio de la CIT en Gaza. Los medios han publicado hasta la saciedad las aventuras de Trump que van desde la incitación al golpismo al perder la presidencia contra Byden, hasta invadir Venezuela, imponer aranceles como estrategia militar, amenazar la invasión de Groenlandia o provocar una crisis económica mundial soñando con solucionarla incrementando los gastos militares, cuyo fracaso se ve. Ante tal situación, la ciudadanía de los países cómplices piensan que lo de Trump es sólo un calentón que se pasará cuando sea destituido o pierda las próximas elecciones en noviembre. Pero también se extrañan de que China no actúe como lo que realmente es: una potencia mundial con lo que ello supone al enfrentarse el prepotente Trump con los débiles y miedosos, pero no planta cara a China, Rusia, India, España o Irán, que le han respondido con la misma moneda y les anula los aranceles que les impuso para iniciar negociaciones. Ciertamente China está aun en fase de despegue, frente a los EEUU que se aproxima al ocaso de su dominio y sólo puede responder con la fuerza bruta. USA tiene un presidente sin principios y miedoso. En cambio la China comunista, con su política económica y social que en medio siglo ha sacado de la miseria a 1400 millones de individuos y está dando lecciones a los EEUU capitalista que ha convertido al mundo democrático en un avispero obligándole a reinventarse. Pero el mundo libre les ve “ trabajar como chinos” pero pareciendo que tiene miedo, porque ignora el método chino de la “rana hervida” que consiste en aislar al enemigo y que se cueza lentamente, hasta que desaparece.
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